Queen Fizz: Un emprendimiento impulsado por la innovación regional

Son las 9 de la mañana y el sol inunda la casa de Karime Harcha. No es común en Valdivia, donde las casas suelen ser más oscuras. Pero aquí, la luz entra sin resistencia, reflejándose en los frascos de su despensa. Deben ser más de cien conservas, resultado de técnicas ancestrales y pequeños experimentos que desafían el tiempo. Hay rosas deshidratadas de su jardín, cazuela de pollo, changles en conserva, botellas con líquidos en proceso de fermentación. “Cierra los ojos”, dice de pronto Karime, y pone algo dulce en la palma de la mano. Son digüeñes confitados.

 

La despensa de Karime es mucho más que un almacén; es un manifiesto de su forma de vida. “Nada se pierde, todo se transforma”, dice con la seguridad de quien lleva años defendiendo la cocina como un acto de resistencia.

 El giro inesperad

En 2022, en medio de un periodo de cambios personales, Karime fue invitada por Ronald Miranda, líder de Hub Los Ríos—la unidad de la Corporación Regional de Desarrollo Productivo que impulsa la innovación y el emprendimiento en la región—a dar una charla en el lanzamiento del FIC Desafío Agroalimentario, un fondo que financia iniciativas tecnológicas en el sector de alimentos, liderado también por la Corporación.

Tras la charla, Ronald la animó a postular al concurso, pero Karime ni lo había considerado "Estaba cerrando mi cocina de producción, estaba en otra" recuerda. Sin embargo, días después, la llamaron de la Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias de la Universidad Austral, para convencerla de postular. "Les dije que no. Yo quería tranquilidad, no meterme en más proyectos. Pero entre toda la confusión de ese momento, de repente pensé: ‘¿Y si lo maquilan ellos?’". Y así, casi sin proponérselo, Karime entró en la competencia.

 El nacimiento de Queen Fizz

Queen Fizz nació como una solución a un problema que Karime veía en cada evento que realizaba: el desperdicio del espumante de manzana limona, un producto que ha crecido significativamente en la región en los últimos años y que utiliza esta fruta de gran valor patrimonial. Decidió reducirlo y transformarlo en un syrup versátil para coctelería y repostería, conservando su esencia y complejidad de sabores. Con el apoyo del equipo del FIC, pudo estandarizar su producción y llevarlo a un nivel industrial.

 La paciencia de la ciencia

Ganar el FIC no significó un camino fácil. "Yo llegué a la universidad con siete prototipos", cuenta. "Les dije: quiero la textura de la muestra 7, el aroma de la muestra 3, el sabor de la 1. No hubo nada que dejara pasar". Durante meses, junto al equipo de la universidad, probó, ajustó, descartó y reformuló hasta lograr el equilibrio perfecto.

Cuando el primer prototipo estuvo listo, no lo lanzó al mercado de inmediato. Sabía que la paciencia es clave en la conservación de alimentos. "Esperé un año. Y menos mal, porque al año se cristalizó y fermentó en botella. Si lo hubiese sacado antes, estaría quebrada".

 Queen Fizz: de Valdivia al mundo

Hoy, Queen Fizz ya no es solo una idea. El producto está dando sus primeros pasos en mercados internacionales con gran potencial. Actualmente, se encuentra en etapa de apertura en Uruguay, donde ya está en manos de uno de los principales distribuidores de bebidas del país. Además, ha llegado a Singapur, donde un chef con estrella Michelin está resolviendo cómo hacerlo llegar a su cocina, ya que evoca los sabores y aromas de Chile.

Recientemente Queen Fizz ha sido incluido en un torneo de barras dentro de la feria de coctelería más importante del país que se realiza en Concepción y sigue avanzando para marcar presencia en nuevos escenarios. Pero Karime sabe que aún queda camino por recorrer. "El desafío ahora es consolidarlo en Valdivia y aumentar la producción sin perder calidad".

El apoyo del Hub Los Ríos fue clave en este proceso. "No es que te den un premio y te dejen sola. Estuvieron involucrados en todo. Me dieron seguridad, orientación, contención. Y eso es lo que necesitamos los pequeños emprendedores. No solo plata, sino acompañamiento".

 Un impacto que trasciende

Para Karime, haber sido parte del FIC Desafío Agroalimentario no solo significó desarrollar Queen Fizz, sino abrir una puerta a nuevas posibilidades. "Estos concursos no son sólo fondos, son espacios que permiten que ideas pequeñas se conviertan en algo más grande", reflexiona. Su historia es una prueba de ello.

“Si yo logré esto con Queen Fizz, imagina cuántos otros proyectos podrían surgir si más emprendedores tuvieran la oportunidad de recibir este tipo de apoyo”, comenta. Su experiencia reafirma la importancia de que estos concursos sigan existiendo, impulsando la creatividad y la innovación local.

Porque el verdadero valor de iniciativas como esta no está solo en los productos que nacen de ellas, sino en la transformación de quienes los crean y en el impacto que generan en sus comunidades.

Si quieres ser parte del ecosistema de innovación que está impulsando nuevas soluciones en la región, conéctate con el Hub Los Ríos a través de nosotros al correo hublosrios@corporacionlosrios.cl 

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