Deep Tech en Chile: una oportunidad estratégica para el desarrollo productivo desde las regiones
En un contexto de aceleración tecnológica global, las tecnologías de frontera o Deep Tech —basadas en ciencia avanzada y largos ciclos de investigación y desarrollo— se han convertido en un factor estratégico para la competitividad, la soberanía tecnológica y la respuesta a desafíos sociales, ambientales y productivos.
Así lo plantea el Diagnóstico del ecosistema Deep Tech de emprendimiento e inversión en etapas tempranas en Chile , elaborado por BID Lab y publicado en enero de 2026.
Mientras países como Estados Unidos, Alemania, Francia y España han avanzado con estrategias nacionales específicas para fortalecer este tipo de innovación, en América Latina, y particularmente en Chile, el ecosistema Deep Tech aún se encuentra en una etapa incipiente. Sin embargo, el estudio identifica señales claras de maduración, junto con un alto potencial de desarrollo, sustentado en la base científica del país, instrumentos públicos pioneros y casos de éxito con proyección internacional.
Brechas estructurales y desafíos pendientes
El diagnóstico evidencia avances relevantes en inversión en I+D, capital humano y capacidades institucionales, pero también advierte brechas persistentes que limitan el escalamiento de emprendimientos Deep Tech. Entre ellas, destacan la débil articulación entre ciencia y empresa, la escasa disponibilidad de financiamiento privado especializado en etapas intermedias y una cultura de innovación que aún no integra plenamente la transferencia tecnológica como parte del desarrollo productivo.
A pesar de contar con una amplia infraestructura científica y tecnológica, muchas startups enfrentan dificultades para avanzar desde la validación tecnológica hacia el pilotaje, la adopción por parte de empresas y el acceso a mercados, lo que refuerza la necesidad de modelos de articulación más efectivos entre actores públicos, privados y académicos.
Una mirada territorial: el rol de las regiones
Uno de los aportes clave del estudio es su enfoque territorial, que reconoce que el desarrollo del Deep Tech no es exclusivo de la Región Metropolitana. El diagnóstico identifica polos emergentes en distintas regiones del país, asociados a vocaciones productivas específicas. En el sur, regiones como Los Ríos destacamos por nuestro potencial en biotecnología, recursos naturales, agroindustria y soluciones vinculadas a la sostenibilidad, donde la ciencia y la tecnología pueden responder a desafíos productivos reales del territorio.
Desde nuestra región, este escenario representa una oportunidad estratégica para avanzar hacia una innovación más descentralizada, con identidad territorial y orientada a resolver problemas concretos del entorno productivo y social.
El aporte del Hub Los Ríos
Desde el Hub Los Ríos de la Corporación Regional de Desarrollo Productivo, entendemos este diagnóstico como una hoja de ruta que refuerza nuestro propósito: conectar capacidades, articular actores y traducir conocimiento en soluciones con impacto real. Creemos que la innovación basada en ciencia no debe concebirse como un ámbito aislado o exclusivo, sino como una herramienta transversal para fortalecer el desarrollo productivo regional.
Nuestro trabajo se orienta a generar espacios de encuentro entre empresas, academia, sector público y emprendedores, promoviendo procesos de innovación abierta, pilotos tecnológicos y mecanismos de transferencia que permitan reducir brechas, acelerar aprendizajes y proyectar soluciones desarrolladas desde Los Ríos hacia mercados nacionales e internacionales.
El diagnóstico del BID Lab confirma que el desafío no es solo crear nuevas capacidades, sino articular de mejor manera las existentes, con visión de largo plazo y pertinencia territorial.
Desde el Hub Los Ríos, seguiremos impulsando este camino, convencidos de que las regiones tienen un rol clave en el desarrollo del Deep Tech en Chile y en la construcción de una economía más sostenible, diversa y basada en conocimiento.